Tengo tanto sueño que sólo puedo hablar del sueño que tengo, que es profundo como el Atlántico, ancho como mi cintura y largo como un día sin pan. Es mi sueño al sueño lo que febrero al infierno, lo que la inanición al hambre y lo que Oberyn Martell a la sexycidad. Es mi sueño del color del vino tinto mezclado con un malva clarito y atractivo y un oscuro morado sangriento y una zona amarillenta y desvaída alrededor, del color de una ojera tan profunda que se vuelve moratón.
Tía, hay tan pocas posibilidades de que alguna vez vuelva a tener otro tema de conversación que estoy por postearlo porque seguramente no me he explicado pero es que EL SUEÑO ME CORROE.
Y tal. Eres bienvenida a devolverme a la vida y alejarme de tanta rima.
2 comentarios por mucho
Deja un comentario
Deja un comentario
Línea y párrafo se rompe automáticamente, direcciones email nunca se muestran, permitido:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>




Ayayay… *achucha*
comentario por Naeros Junio 3, 2008 @ 9:25 amPor cierto, por tu descripción me imagino tu sueño como una tubería laaaaarga y estrecha, sin fondo, y totalmente corroída con esos colores que mencionas xD
Madre mia Naeros, qué imaginación!
¿¿Y si nos lo cuentas?? ¿Eh? Porque a mi me pica mucho la curiosidad…
comentario por Gina Junio 5, 2008 @ 9:17 pmY además, no se, pero tanto rojo y oscuro y tal le da un rollito morboso interesante jjajajajaja