Archivado en: historia de un hobbit
Tento tanto sueño atrasado que podría subastarlo en Ebay entre ejecutivos de altos vuelos y hacerme millonaria.
Todo el sueño que tengo ahorrado.
Oro puro.
Tengo tanto sueño que sólo puedo hablar del sueño que tengo, que es profundo como el Atlántico, ancho como mi cintura y largo como un día sin pan. Es mi sueño al sueño lo que febrero al infierno, lo que la inanición al hambre y lo que Oberyn Martell a la sexycidad. Es mi sueño del color del vino tinto mezclado con un malva clarito y atractivo y un oscuro morado sangriento y una zona amarillenta y desvaída alrededor, del color de una ojera tan profunda que se vuelve moratón.
Tía, hay tan pocas posibilidades de que alguna vez vuelva a tener otro tema de conversación que estoy por postearlo porque seguramente no me he explicado pero es que EL SUEÑO ME CORROE.
Y tal. Eres bienvenida a devolverme a la vida y alejarme de tanta rima.



